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¿Porque extrañamos el Amor a la Antigua?

Si bien podemos entender que el Amor es Amor y que ese sentimiento no tiene cambios a lo largo de las décadas; si podemos darnos cuenta que las formas en que lo transitamos se fueron haciendo muy diferentes. Podemos pensar que la tecnología, las libertades de esta época, los diferentes conceptos que hoy entendemos y apoyamos en cuanto a la sexualidad, etc. pueden ser los motivos por los que el Amor de Antes no es como el de Ahora.

Muchas veces escucho a mi madre e incluso he escuchado a mi abuela hablar de su intenso amor. Esas caras de transformación, esos ojos que se van iluminando con cada recuerdo de su época y ese sentimiento que parece de pantalla de Hollywood no nos quedan ajenos para darnos cuenta que todo era muy diferente.

Historias de antes:

Mi abuela era inmigrante y conoció a mi abuelo en un barco viniendo para este País. Miradas capciosas, miradas picarescas daban a entender en ese momento que había habido entre ambos lo que figurativamente  llamamos como flechazo.

Épocas en las que la mujer era mucho mas conservadora, épocas en las que la mujer sentía como concepto de pareja al hombre de su vida. Épocas en las que solo se pensaba en llegar puras al matrimonio. Y en ese pensamiento se llevaba de la mano las actitudes. Salir no mas de tres veces a la semana con ese caballero al que solo podías encontrar en la puerta cancel de tu edificio, y nunca en dar la vuelta a manzana.

Así transcurrían los días hasta que los padres de la novia conocían al candidato y lo aceptaban. Solo ahí podían pensar en hacer pequeñas caminatas  muy agarrados de la mano y acaramelados para poder empezar a proyectar alguna vida en conjunto.

Los lugares religiosos eran los mas normales para transitar y les daban un motivo mas para encontrarse, aun a escondidas de sus padres, y así transgredir esas tres salidas semanales. Llegaban así al momento mas importante, ese en el que se pedía una cita y se ingresaba a la casa de la novia con el fin de Pedir su Mano. Para comenzar ese armado y recorrido hacia el futuro altar. No existía otra construcción mas de la de llegar juntos hasta nuestros últimos días. Ese hombre para siempre!!!

No hay mucha diferencia:

Entiendo que lo único que separa “aquella” época de la actual, es que hoy las cosas son mucho mas sencillas de conseguir. Las redes sociales han influenciado mucho en esta construcción. Pero las dudas, los miedos siguen siendo los mismos. El interés de estar, de permanecer al lado de esa persona que nos complementa es la misma, es la misma ganas que las que tenían nuestros abuelos o padres.

Igual hay diferencias que seguro querríamos que hoy estuvieran vigentes.

Los tiempos modernos como dijimos, fueron cambiando y la tecnología hizo mucho para esto. Hoy escribir una carta a mano es algo imposible de pensar, tener muchas citas previas para conocernos es otra, y así muchos conceptos mas que ahora tratare de exponer.

El teléfono fijo marco un gran cambio. Esperar al lado del teléfono a que sonara y que del otro lado escucháramos la voz de la persona deseada, nos daba una adrenalina impresionante. Y una vez que esto se efectivizara, había que lidiar con los otros integrantes de la casa para que no presionaran para cortar y así otros usar ese único aparato. Por eso comúnmente usábamos esas llamadas en horas tardías para escucharlos, soñar y proyectar por horas nuestras conversaciones, muchas veces llegando a dormirnos con el teléfono en la oreja.

Las salidas, eran para conocernos, por lo que las salidas eran de a dos. Eran solo de la pareja para poder hablar de infidencias, proyecciones sin que nadie mas estuviera presente e interfiriera siquiera con una idea diferente a la de la pareja. Hoy salir solo de a dos es algo que no tenemos en mente, siempre habrá algún amigo, conocido o muchos mas a nuestro lado que se harán participes de cualquier decisión que podamos organizar.

Una carta, una escritura hecha a mano hoy no vemos ni en el baúl de los recuerdos, porque todo esta en nuestro ws. Los celulares no existían, por lo tanto no existían las redes sociales. Era emocionante esperar al cartero y con el de su mano una carta. Leer por horas lo que transmitía el otro sin estar presente, muchas veces acompañadas por una flor o una pequeña golosina que completaba con su halo romántico ese momento. Sentíamos esas famosas mariposas que nos traspasaban las entrañas de tanto amor.

Solo al salir podías conocer al otro, y estas salidas llevaban mucho tiempo hasta que se podía pensar en adentrar en momentos íntimos de pareja. Escuchar un tema que nos identificara y sentirlo exclusivo de la pareja era lo mas. Hoy esto no hace falta, con solo anotarte en determinadas apps podrías poner características de los que pretendes del otro y por cientos te aparecerán cantidad de candidatos dispuestos a intimar en ese mismo momento.

Extrañar el amor a la antigua, es tan solo extrañar ese momento de tanto romanticismo que se tenia antes, es solo encontrar mas lentitud en la construcción de una pareja, porque, los sentimientos son los mismos, tan solo vividos con mas ímpetu, con mas frenetismo y rapidez. Tu puedes elegir, puedes sentir como hoy, pero también puedes sentir como ayer, es solo una forma que elegirás para llegar siempre al mismo sitio: la plenitud en el amor.

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