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Las razones por las que siempre recordaremos a nuestros abuelos

¿Por qué recordaremos a nuestros abuelos por siempre? Esta es una pregunta que parece bastante sencilla de responderse ¿No? En primera instancia diría que ¡porque son geniales! Pero no solo los recordaremos por siempre por ese gran motivo, sino porque ellos conservan la memoria de nuestros genes, la memoria de nuestra historia y son un eslabón clave de nuestro árbol genealógico. Hay grandes motivos por los cuales recordaremos siempre a estas personas tan especiales y los veremos hoy en este artículo.

Motivos por los cuales recordaremos siempre a nuestros queridos abuelos

Los abuelos son esa parte de la familia tan especial que si tenemos suerte nos acompañan gran parte de nuestra vida. Biológicamente los abuelos son los padres de nuestros padres y socialmente suelen ser como nuestros segundos padres, aquellos que nos cuidan, nos enseñan, nos acompañan, juegan con nosotros, nos llevan a la escuela, nos llevan al parque a jugar y muchas cosas más. Su compañía y apoyo es uno de los principales motivos por los cuales recordaremos siempre a  nuestros abuelos. Ellos dedican gran parte de su tiempo y de su esfuerzo por estar a nuestro lado, por acompañarnos en nuestros que haceres, por acompañarnos en nuestros sueños  e incluso para que los podamos realizar. Nos acompañan día a día, ayudan a nuestros padres en nuestra crianza, aportan enseñanzas infinitas sobre sus vivencias y propias experiencias, nos hacen ver un punto de vista diferente y nos hacen aprender a cerca de cómo acompañarlos a ellos, que tienen una edad diferente a la nuestra, un tiempo distinto, una forma de andar y de ver todo tan diferente. Tener un abuelo o una abuela es definitivamente una experiencia reveladora, una vivencia magnífica para tener en nuestras vidas.

Los abuelos además son seres de mucha luz, seres que tienen gran cantidad de amor en un inicio por nuestros padres, su fruto de la vida y al nacer nosotros, su amor se ve extendido de manera casi instantánea. Definitivamente diría que otra de las razones por las cuales recordaremos siempre a nuestros abuelos es por su amor incondicional y atemporal. ¿Por qué amor incondicional? Porque este amor no se modifica por ningún motivo. Nosotros de niños podemos ser algo complicados, podemos no comprender muchas cosas de la vida y no ver muchos esfuerzos que hacen los adultos por nosotros, incluyendo a nuestros abuelos. Y a veces podemos portarnos mal o ser desagradecidos con algunas cosas pero a ellos por más que esto les pueda afectar o angustiar, no cambiarán su amor por nosotros.

Si tenemos suerte y de grandes aún conservamos la presencia de nuestros abuelos podremos reconocer estas circunstancias y re-valorarlas e incluso comentárselas a ellos y agradecerles como se merecen, pero definitivamente ellos nos darán su amor de todas las formas posibles sin esperar nada a cambio y en cualquier circunstancia. ¿Por qué amor atemporal? Porque su amor no tiene tiempo, su amor dura para siempre, desde el inicio y sin límite. Nuestros abuelos nos aman desde que nacemos y su amor es todo terreno, dura por siempre y nos lo hacen sentir.

Otro motivo por el cual siempre recordaremos a nuestros abuelos es porque son de las personas más divertidas de todas. Tienen buen genio, son simpáticos y algunos tienen mucha más energía incluso que nuestros padres. Ellos tienen el tiempo que nuestros padres no y tienen la paciencia que todo niño necesita. Les divierte hacer travesuras, aventurarse a nuestras locuras de pequeños, animarse a hacer cosas que nunca han hecho y están dispuestos a todo junto a sus queridos nietos. ¡Es por esto que son grandes compañeros! También nuestros abuelos serán recordados siempre por sus historias magníficas. Son grandes contadores de cuentos y de vivencias pasadas que nos aportan gran conocimiento sobre el mundo. Ellos han vivido, naturalmente, más que nosotros y más que nuestros padres y esto hace que tengan más aventuras y más historias para contar, además les encanta compartirlas con las demás personas y a nosotros escucharlas. Su recorrido por la vida ha dejado grandes anécdotas, chistes, cuentos, adivinanzas y mucho más. El tiempo además tergiversa algunos recuerdos y con su gran astucia y perspicacia pueden volver de esos olvidos, grandes y jugosos detalles para sus historias.

Ocupan un gran lugar de protectores y cuidadores nuestros y esto también nos hará recordarlos para siempre. Además les encanta cuidarnos. Ellos han sido los cuidadores excepcionales de nuestros padres y ahora de nosotros y esto les da una segunda oportunidad para cuidar a un niño, de modo que esta protección y cuidado lo hacen con más gusto, con menos miedo y más experiencia. En este caso nos cuidan y disfrutan absolutamente de hacerlo porque ya saben muchas cosas para esta aventura que es convivir con un niño y acompañarlo durante toda su infancia y si pueden en su juventud también.

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