Chofer de Uber que lo recogió del hospital no pudo evitar ayudarlo al ver cómo vivía

Todos nosotros, cada uno desde nuestra posición, podemos hacer mucho por la gente que pasa algún tipo de necesidades.

Anuncios

Desde dar ropa que nos sobra o no usamos para que menos gente pase frío, hasta convidar con algo caliente para menguar esta necesidad de hambre y frío que mucha gente padece. Aportemos un granito de arena en algo tan maravilloso como es la solidaridad.

Hoy una historia que muestra como se pueden modificar vidas si somos solidarios con los más necesitados. Abramos el corazón.

Lauren Mulvihill, y su aporte solidario

Anuncios

Lauren es una conductora de la Empresa Uber, que días atrás había sido llamada por el Sr. Ronald Dember de 89 años de edad y lo había trasladado hasta el Hospital, y que ya había apreciado desde afuera que la casa de este anciano estaba en muy malas condiciones, en condiciones insalubres.

Días mas tarde el hombre se volvió a conectar con ella dado que había sido dado de alta, por lo que lo llevaría nuevamente a su domicilio en Stockbridge, Georgia.

Lejos de que hubiera nadie esperándolo para prestarle su ayuda, ella lo ayudo a bajar del auto y lo acompaño dentro de su casa, entendiendo mas acabadamente en el contexto en que vivía Ronald. Una casa venida abajo, llena a olor a orina, con basura por todos lados y desorganizada.

El anciano le confirmo que vivía solo, que no se podía hacer cargo de limpiar nada por su condición física y que había estado casado con dos hijos, pero que toda su familia había fallecido.

Sobre su cama había cantidad de correspondencia, el colchón y frazadas mojadas y que también había un perro cuyas heces estaban esparcidas por todos los ambientes.

Anuncios

Fue en ese momento en que Lauren decidió hacer algo, sabiendo que para ella sola el trabajo seria imposible, pero con la firmeza de ayudar.

Creo en Facebook un grupo al que llamo “Ayudando al Sr. Ronald”, mensaje que recibió cantidad de respuestas y mucha gente que se ofrecía a dar una mano a esta cruzada.

“Si alguien quiere ayudar en esta cruzada solidaria, sin cobrar un peso, pero dándole dignidad y alegría a este anciano de 89 años, comuníquese conmigo”

Comenzaron los trabajos, tirando la basura, arrancando alfombras ya podridas de tanto tiempo que estaban mojadas y limpiaron todos los rincones.

Llevaron a Homer, el perro,  al veterinario para hacerle controles y darle vacunacion, comprándole alimento para varios días.

Anuncios

A la par de su publicación en facebook, se creo una pagina para recaudar dolares, llegando a juntar u$s 3.000, los que se trasladaron a los gastos de reparación.

Se recibieron cocinas, lavadoras, secadoras, ropa de cama, colchón y un sinfín de artículos en buenas condiciones que pasaron a formar parte de la casa de Ronald.

Ronald ha quedado infinitamente agradecido a los voluntarios y ha comentado: “Diariamente me siento agradecido a estas personas que sin conocerme han dado tanto por mi”

Hoy el anciano vive rodeado de afecto de la gente que sigue visitándolo, y en condiciones que comparte con Homer su viejo perro, pero que son de limpieza, y en las condiciones básicas para vivir en dignidad.