Adoptan un cachorro en un refugio: al poco tiempo se dan cuenta de su grave error

Hoy día lo mas común es encontrar familias las cuales toman la decisión de adoptar un perrito. Para ello, existen gran cantidad de refugios a los que podemos ir y elegir el que consideremos se adaptara mas a nuestra personalidad y también a su nuevo hogar.

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Pero, no a toda la gente les gusta los mismos animales, incluso hay mucha gente que no acepta ni tendrá nunca un perro.

Pero también muchas veces se da, que en una pareja uno quiera un tipo determinado de raza o tamaño y el otro otra muy diferente.

Yogi y su Nuevo Hogar

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La pareja de Rob y Sue, hace tiempo que están pensando en tener un perro. Pero nunca llegan a definir cual, porque cada uno tiene diferentes expectativas para el mismo.

Sue comenzó a buscar diferentes alternativas, con la sola consigna de Rob de que no fuera de gran tamaño. Tampoco quería un perro caro por lo que la adopción era la mejor opción.

Lo que si tenían en común era el pensamiento que debería de ser cachorro para poder criarlo y educarlo desde pequeño en su nueva casa.

Un día llego a la casa con un hermoso cachorro y le dijo a su pareja que lo había comprado y que su raza era Jack Russel, que se sabe es una raza de perros que no crecen mucho. Pero esta no era en todo la verdad…

Comenzó a pasar el tiempo y este nuevo integrante comenzó a crecer a pasos agigantados. Yogi, tal el nombre que le pusieron, cada vez era más grande y pesado. Consultado con la veterinaria, se determino que la raza no era la que ellos creían, sino que se trataba de un Gran Danes. Lo que Robert nunca se imagino que ese gigante de cuatro patas entraría tanto en su hogar y mucho mas en sus corazones.

Yogi ya casi pesa 90 Kilos

Resulto que Yogi, no solo es un gran perro, sino que es mas grande que el común denominador de la raza. Un Gran Danes puede llegar a pesar entre 70 y 90 Kilos, pero Yogi siendo aun cachorro ya esta rozando los 90 kilos.

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Si Yogi se para en los hombros de uno de los dos, su altura llega a los 2,10 metros.

“Siempre pensé que un perro grande nos daría mucho trabajo y nos generaría muchos mas problemas. Nuestra casa es chica y solo contamos con un estar” Luego pensé “un Jack Dussel, no nos va atraer estos problemas”; pero Yogi creció y con tan solo cinco meses su lengua llega al suelo y su cola se parece a un bate de béisbol.

Su tamaño se asemeja al de un poni. Es muy consentido por la pareja y el gasto que tienen mensual para su alimentación supera los 220 dolares. Su dieta mas común es cangrejo y salchichas.

Cuando Yogi se acuesta suele hacerlo en el sofá de la sala, no permitiendo por su tamaño que se acomode nadie mas, solo a veces comparte el sofá con Toffee, el gato de su vecino que cada vez que puede le hace compañía a Yogi.

¿Que tiene que hacer la familia? ¿Devolverlo o quedarselo?